Cajas de Ahorros, precursoras en Responsabilidad Social Corporativa  
 

En estos primeros años del siglo XXI la sociedad valora de la empresa el producto o servicio que ofrece y, cada vez más, la forma en que la empresa hace uso de los recursos naturales, los riesgos que asume, la calidad del empleo que genera, la honestidad en su relación con los grupos de interés con los que se relaciona y su capacidad de participar de manera activa en el aumento de la calidad de vida en los entornos donde actúa.

En este sentido, la Responsabilidad Social Corporativa es una actitud del sector privado para solucionar los problemas del desarrollo, sin esperar a que sea el poder público quien lo haga y esto significa establecer una relación de reciprocidad, las empresas con la sociedad y ésta con las empresas.

Estamos, pues, ante la idea de empresa ciudadana, es decir, la empresa que comparte y busca solución a los problemas de los ciudadanos como si se tratara de otro ciudadano más.

Si hay algunas empresas en nuestro país que se destaquen por esta visión de la empresa, esas somos las Cajas de Ahorros, fundaciones empresa de naturaleza privada con finalidades sociales y que, por tanto, atienden a dos grupos de objetivos: los económicos y los sociales. Entre los primeros, buscamos un mayor bienestar económico, mientras que por medio de los segundos pretendemos contribuir a conseguir una mayor igualdad entre los ciudadanos. Por tanto, el amplio papel que bajo la idea de RSC se reclama a las empresas es el que ya desarrollan las Cajas de Ahorros, dentro de un ámbito en el que lo económico y lo social resultan prácticamente inseparables.

Nacidas con un triple objetivo libremente asumido: luchar contra la usura, movilizar el ahorro y retornar a la sociedad los beneficios, hoy en día seguimos suscribiendo estos fines en su integridad, que, además, se han convertido también en objetivos con los que el mundo desarrollado se ha comprometido.

En otros términos, combatir la pobreza, procurar un desarrollo sostenible y contribuir a resolver los problemas generales de la sociedad no son más que exigencias que siempre nos hemos impuesto y que ahora ya obligan a todos.

Es esta vigencia de nuestro papel en la economía y en la sociedad la que nos permite afirmar que las Cajas somos precursoras en Responsabilidad Social Corporativa.

Desde nuestro punto de vista, esa responsabilidad social abarca cuatroámbitos fundamentales: en primer lugar, la vertiente social de la actividad financiera; en segundo lugar, la dimensión interna y externa en nuestras relaciones con la sociedad, los empleados, los clientes, los proveedores, las Administraciones Públicas y el Medio Ambiente; por otro lado, el Gobierno Corporativo de nuestras entidades; y, como un capítulo muy relevante y muy singular, nuestra Obra Social.

No cabe duda de que todo lo que estamos realizando es de gran valor, aun así somos conscientes de que se puede progresar más en este campo y, por ello, en este foro abordaremos esta cuestión desde diferentes puntos de vista y con la intención de seguir avanzando.